Curioso lo ocurrido en Sanlúcar de Barrameda. En la tarde del viernes 12 de mayo, un sepelio en la Parroquia Mayor de la O se vio retrasado por un “despiste”: el cura se había “olvidado” de tener que celebrar la misa. Tanto los familiares del fallecido, como el mismo en su correspondiente féretro, aguardaron a la entrada del templo a la espera del párroco a las 17:00h, hora acordada con el mismo.

Juan Jacinto del Castillo, párroco mayor de la localidad, alegó haber creído que el sepelio comenzaría a las 18:00h, por lo que se lamentó dada la confusión. Por otro lado, los amigos y familiares, indignados, no daban crédito a lo que estaba ocurriendo: la fallecida estaba en su ataúd junto a la puerta de una Iglesia cerrada, donde ningún responsable de la Parroquia hacía nada por aparecer para darle su último adiós. Finalmente, el párroco llegó 20 minutos tarde.

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