Los incívicos se han “adueñado” de la ciudad en los últimos días después de la aparición de numerosas pintadas de carácter ‘feminista’, muchas de ellas realizadas en Edificios con un enorme peso histórico y que son reclamos turísticos de la ciudad desde tiempos inmemorables. Es el caso de la Basílica Menor de la Caridad, en la que han plasmado la frase “fuera doctrinas de nuestras vaginas”, o el ‘Castillito’ de Bajo de Guía -futura sede de la Circunnavegación-, en la que los delincuentes han escrito “en casa me oprimen, en el trabajo me explotan”.

Pintada en el 'Castillito' de Bajo de Guía'.
Pintada en el ‘Castillito’ de Bajo de Guía’.

Aunque las pintadas no han sido reivindicadas por ningún colectivo, estas están siendo estrechamente vinculadas con colectivos feministas de índole radical, dado el ‘modus operandi’ empleado para la persecución de sus objetivos y el lenguaje utilizado. Las frases, además, son consignas habituales en esta tipología de activismo político que lucha por la imposición del género femenino.

Las primeras reacciones contra estos actos vandálicos han surgido a partir de unas declaraciones publicadas en Redes Sociales por algunos representantes municipales. El Alcalde, Víctor Mora, ha tildado el acto de “destructivo”, frente a la imagen reivindicativa que pretende trasmitir. Por otro lado, el Delegado de Cultura, Juan Oliveros,  ha afirmado que “no hay reivindicación que justifique atentar contra el patrimonio de todos”. Numerosos ciudadanos, a partir de las imágenes captadas por los propios viandantes que, atónitos, han decidido divulgar lo sucedido, han condenado el suceso, coincidiendo todos en que “no son formas” de reivindicar un posicionamiento ideológico.

Hasta el momento, la Policía no ha podido identificar a los responsables del delito contra el Patrimonio Histórico, tal y como viene contemplado en el Código Penal.

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