La sexta campaña provincial de voluntariado “Salvemos al Chorlitejo patinegro” ha cerrado su temporada en Sanlúcar de Barrameda con un balance que sus responsables han calificado de negativo respecto a años anteriores. Según los datos recopilados por el proyecto, coordinado por Agaden-Ecologistas en Acción, durante los seis meses de seguimiento se han detectado menos nidos que en varias campañas precedentes, además de un mayor número de pérdidas de huevos y una mayor mortandad de pollos.
La iniciativa se ha desarrollado de forma simultánea en 13 municipios de la provincia de Cádiz. En Sanlúcar, el voluntariado ha localizado 24 nidos entre las playas de Las Piletas y La Jara, una cifra próxima a los 26 contabilizados en 2025, aunque inferior a los registros alcanzados entre 2021 y 2024, cuando se localizaron entre 31 y 35 nidos por temporada.
La organización ha señalado además que el número de huevos que ha conseguido salir adelante ha sido menor que en ediciones anteriores. También ha advertido de la reducción de ejemplares que permanecen vivos más allá de los 40 días, periodo que el colectivo toma como referencia para el inicio del vuelo de los pollos y el aumento de sus posibilidades de supervivencia.
“Según la información que hemos manejado en nuestras fichas de seguimiento, se hace un balance negativo en esta sexta campaña”, ha indicado el colectivo.
Entre las principales amenazas detectadas, los responsables de la campaña han situado en primer lugar determinadas actuaciones de mantenimiento y limpieza de las playas. En concreto, han acusado a Emulisan, la empresa municipal de limpieza de Sanlúcar, de incumplir aspectos del Plan de Explotación de Playas 2024-2027.
Según recoge el comunicado, el voluntariado ha denunciado desplazamientos de vehículos por la arena seca, recorridos que, según sostiene, no estarían contemplados en el plan, almacenamiento de materiales cerca de zonas valladas de nidificación, ubicación de papeleras en áreas que considera incompatibles con la presencia de la especie y rodaduras de maquinaria pesada en las inmediaciones de espacios perimetrados.
La campaña también ha señalado como otro de los principales problemas el tránsito de usuarios por la playa, especialmente con perros sueltos. El colectivo ha relacionado este aumento de presencia con las altas temperaturas registradas desde mayo y ha advertido de que algunos paseantes se han aproximado a las zonas de reproducción.
En este sentido, los responsables del seguimiento han asegurado que este año han encontrado por primera vez ejemplares adultos y crías muertos y han indicado que creen que algunas de estas muertes podrían haber sido causadas por perros de razas cazadoras. Esta posible relación ha sido planteada por el propio colectivo y no se acompaña en el comunicado de una confirmación oficial sobre las causas de las muertes.
La falta de información dirigida a residentes y visitantes constituye, según la organización, otro de los factores que dificultan la conservación del chorlitejo patinegro. Agaden-Ecologistas en Acción ha reclamado al Ayuntamiento de Sanlúcar, y especialmente a la Delegación municipal de Medio Ambiente y Playas, una mayor actuación informativa y de control sobre los distintos usos del litoral.
El colectivo ha reclamado más cartelería sobre convivencia, utilización y protección de las playas, así como un mayor control de vehículos no autorizados, accesos a zonas dunares y actividades desarrolladas en espacios próximos a las áreas de nidificación.
El voluntariado también ha señalado a la Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente en Cádiz entre las administraciones con responsabilidades en la protección de esta especie y ha considerado insuficiente el ritmo de las medidas adoptadas hasta ahora.
Pese al balance de la temporada, la organización ha asegurado haber observado un mayor conocimiento entre la ciudadanía sobre las costumbres y necesidades del chorlitejo patinegro y ha agradecido la colaboración de las personas que han respetado las zonas de reproducción y difundido la necesidad de conservar el litoral.
La campaña ha incidido finalmente en la necesidad de compatibilizar el uso de los casi siete kilómetros de playa de Sanlúcar con la protección de su biodiversidad y ha reclamado mayores medidas de información, vigilancia y conservación para evitar el retroceso de las poblaciones de esta especie protegida.